WrestlingNotes: El adiós a un Fenómeno

Es difícil asumir una pérdida. He visto Wrestling por más de 15 años, por lo mismo he vivido de todo: Victorias, derrotas, debuts y despedidas. Pero nadie me ha hecho amar este deporte espectáculo como Mark “The Undertaker” Calaway. Él era la definición de aquel show guionizado que tanto me ha hecho disfrutar.

Cuando escribo estas palabras tengo menos años que la carrera del Enterrador, por lo mismo la primera vez que vi Raw is War en la Red el Taker ya era una figura importante en la empresa de Vince. Su personaje no se apegaba a aquello que es real, más bien venía directamente del mundo de la fantasía. A pesar de ello nadie pudo ser tan auténtico, creíble y grande como lo ha sido el hombre muerto.

A diferencia de muchos el Undertaker nunca dejó la WWE, fue fiel a la empresa y sobretodo siempre estuvo dispuesto a hacer lo mejor para el show. Él fue quien hizo “entrar en razón a Shawn Michaels” para que éste perdiera y le diera paso a las nuevas generaciones. Como también el premió a aquellas parejas que tiraron la casa por la ventana en WM X-Seven. Él fue una leyenda dentro y fuera del ring…. Por lo mismo duele su retiro.

Roman Reigns va a las cuerdas, después de una serie de lanzas, Superman punch y silletazos a un diezmado Taker. El hombre que define el ring como su patio y que ha dado más batallas que nadie en Wrestlemania es impactado por una joven promesa de WWE. El final ha llegado, Taker no aguanta el impacto, Reings se lleva la victoria.

El joven samonano celebra discreto su hazaña, entiende que a pesar de haber ganado este no es su momento. Aunque ustedes no lo crean siento que Roman hizo un excelente trabajo. Le dio credibilidad al Undertaker, quien obviamente ya no está para estos trotes. A sus 52 años el Taker ya era una sombra del excelente luchador que en su momento fue, había que pasar la antorcha y él como siempre no dio un paso al costado frente a tan difícil prueba.

Es devastador, pero es necesario. El príncipe de las tinieblas se puso una vez más el overol e hizo lo que mejor sabe hacer, darnos un momento para el recuerdo. Roman Reigns lo dominó gran parte del match, pero se intentó de reponer una y otra vez, pero el tiempo no pasa en vano. Tranquilos su legado está intacto.

Su despedida de la vitrina de los inmortales fue de los momentos más gigantes que ha tenido el evento de wrestling por excelencia. Miro a su público, el mismo que vio como generaba su racha, como ganó campeonatos mundiales y aquellos que lo convirtieron en la mayor leyenda del Wrestling. El Undertaker se fue en sus términos, sin palabras, solo con acciones en el ring, cortando su personaje con una mirada, con un beso a su esposa y luego bajando a las tinieblas que hasta ese momento lo habían alzado a la victoria.

La arena quedó muda, las campanas del Taker sonaron en todo Orlando, las luces se fuero y lo único que quedó fue oscuridad, la misma que sentimos en nuestros corazones al saber que este ser de otro plano ya no nos vendrá a visitar.

El fenómeno ha dejado el wrestling, su último gesto fue demoledor. El dejar sus míticos guantes, abrigo y sombrero es una señal sutil de su tan anunciado retiro. Aun así era imposible que estuviéramos preparados para esto. Si se lo preguntan, no lloré, pero estuve a punto. Me acuerdo que cuando deja su sombrero una lágrima solitaria me rodó la mejilla. A pesar de ello no veo como algo malo esta decisión.

El hombre detrás del Undertaker siempre fue un profesional y casi nunca nos hizo perder la atención en su mágico personaje. Es momento de dejarlo descansar, como también, que aproveche al fin el cariño que el público le ha otorgado por justo derecho. Sé que nadie remplazará al fenómeno y tampoco quiero que alguien lo intente. Una leyenda como esta son cada vez más poco comunes.

Por lo mismo, llore, putee, enójese y todo, pero al final del día comprenda: El Undertaker cumplió su ciclo y nos dejó, por qué no decirlo, la mejor carrera que una súper estrella puede tener, en donde no se cuentan los títulos sino los momentos que nos hizo vivir. El Wrestling puede ser “falso”, pero lo que no hace sentir es de lo más real que existe y eso es gracias a tipos como Calaway que personifican a verdaderas leyendas de los tiempos modernos. Gracias por hacernos creer, gracias por tanto.

Te extrañaremos por siempre Fenómeno

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