El Nacimiento de un Fenómeno

Pocas veces se pueden ver cosas como lo sucedido hace un año. En el wrestling puede que estemos en una época más inclusiva, donde no sólo las chicas tienen más oportunidades, gente de color y de minorías cada vez son más aceptados.
Pero de vez en cuando alguien supera toda escala y se convierte en un fenómeno, algo que supera y rompe con lo habitual, hace un año Becky Lynch llegaba a ese sitial donde unos pocos (o pocas) logran alcanzar.

Y no es poco, ya que analizando friamente muchos dirán que su turn heel? atacando a Charlotte fue el principio, pero era algo mucho más que eso. Desde un comienzo su apariencia de chica mala fue cambiada a una querida por la gente. Se tuvieron que reescribir las historias porque el fanático no quería verla de otra manera.

Esto no pasaría de algo más o menos común en el wrestling, pero su actuación en los shows anteriores a Survivor Series no sólo la llevaron a lo más alto, sino que aún sigue ahí. Aunque su apodo (The Man) sea a primera vista lo más anti-feminista de la historia, su significado es que ahora es la chica top de la empresa.

Becky no sólo llegó a la cima de su división, sino que a la de toda la empresa porque simplemente rompió el ambiente con un gimmick por muchos añorado, lo más parecido a Stone Cold Steve Austin. No sólo en el ring, donde sus promos fueron muy buenas y llevaron a muchos fanáticos a ver los shows, sino que la irlandesa aprovechó las redes sociales para ganarse muchísimos más fanáticos al practicamente enterrar a quien se enfrentara con ella en el ring digital.

 

Llegó a tal el fenómeno que hizo lo impensado, estelarizar el evento más grande de todos, donde sus rivales eran Charlotte Flair (otra futura leyenda femenina) y Ronda Rousey, quien llega a WWE para atraer más fanaticada pero que queda eclipsada ante lo que logra Becky al punto que a día de hoy nadie la echa de menos.

 

Aunque Becky ya llegaba con un buen grado de popularidad, su “explosión” se dió de manera involuntaria. Un golpe mal realizado la lesiona de gravedad, pero en vez de quejarse siguió con lo pautado y nos regaló una de las imágenes más recordadas de los últimos tiempos.

Ni siquiera participó en ese Survivor Series, pero era tanto lo que quería la fanaticada de Becky que gana el Royal Rumble femenino y llega a Wrestlemania y logra salir como la vencedora con ambos campeonatos femeninos en sus hombros.

Con el paso de los meses hemos visto que su fama sigue en lo más alto, no sólo dentro de la división femenima, sino también aprovechando su personaje para momentos contra hombres, bien lo sabe gente como Baron Corbin. Esto es algo que por ejemplo, Trish Stratus o Lita no consiguieron de esta manera.

Pocos momentos significan tanto como este

Si Becky Lynch está en el ring no es para acompañar al luchador de turno ni para ser un relleno, esta ahí para ser Becky Lynch “The Man” y nadie más ha logrado eso en los últimos 20 años. Si hubiese una receta para lograr eso ya muchos lo hubiesen replicado, pero sólo se necesitó un día, un momento, un segundo para pasar a la inmortalidad.

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