Lo Bueno de lo Simple

Este fin de semana recién pasado vimos uno de los eventos  imperdibles para los fanáticos del Wrestling: Royal Rumble, pero fuera de esto también destacó NXT Takeover: Philadelphia.

No quiero comparar esto con otros shows ni otras empresas porque simplemente lo hace la misma gente y a veces es increible como te pueden dar productos tan diferentes.

Royal Rumble como tal siempre va a destacar por las sorpresas que trae, casi siempre relacionado a un regreso o debut especial. Ya que en el pasado hemos visto ejemplos nefastos como Drew Carey. La pelea donde luchó Michael Cole y dió tanta verguenza que Booker T y JBL lo eliminan del match. O cosas que son increibles como el debut en la empresa de AJ Styles. Incluso el resto de las luchas que siempre acompañan al evento pierden cierto grado de importancia, pocas veces han tenido algún significado. Como la victoria de Shawn Michaels sobre Sycho Sid en el evento del 97. John Cena recuperando su Campeonato después de que Edge se lo quitó con el Money in the Bank. Y la mucho más reciente lucha entre el mencionado John Cena y AJ Styles el año pasado la cual fue la lucha del año para mucha gente.

Pero realmente, todo el PPV gira a las luchas especiales de Royal Rumble, y estas en base a las sorpresas….nada más. No se preocupen en buscar otra cosa, es sólo el efecto de la sorpresa. El problema es que el riesgo es alto, ya que una sorpresa no siempre es sinónimo de calidad. Te gusta o no te gusta y eso te lleva a la valoración de la lucha. También es frecuente que un luchador haga un gran desgaste en la pelea mostrandolo casi de manera heroica. Todo esto incluye a 30 luchadores y en el caso de este año fueron 60 luchadores y luchadoras en un evento de más de 4 horas.

Mientras NXT Takeover: Philadelphia fue un evento tremendamente simple con historias que tenían sentido. El evento fue muy bueno, y de inmediato nos entregó una lucha que clasifica a lo mejor del año. Una lucha llena de emoción y dejó a ambos luchadores en lo más alto de cara al fanático. El resto del show no tuvo nada fuera de lo normal salvo una Extreme Rules Match que mostró cosas bastante buenas y a 2 luchadores matandose por dar un buen espectáculo.

A que voy con todo esto, es que los shows de Takeover con muy poco en base a historias, parafernalia y sobre todo menos tiempo, logran tener un mejor efecto en la gente que los grandes PPV de WWE. Quizás no se note tanto lo que intento explicar. Si comparamos este mismo show contra uno de los que no son “Big Four” la diferencia de calidad puede ser gigante. NXT siempre se ha caracterizado por hacer historias simples y que el espectáculo quede en el ring. Gana quien debe ganar y pierde quien debe perder. Los luchadores no quedan mal y sobre todo uno como fanático no se queda enfadado. La única gran gracia que tienen los Takeover es la simpleza de su estructura, la simpleza de sus luchas, sus historias y personalmente, muchas veces pido que los eventos del Main Roster sean manejados de la misma manera.

A veces no queremos ver historias enredadas con luchas Handicap y las cuales no entendemos que pasaría con los ganadores. U otra lucha donde uno no ingresa al ring y su compañero pierde peleando sólo contra el mundo. NXT Takeover: Philadelphia te entregó luchas directas y simples, eso es todo lo que se necesita para entregar un buen espectáculo. Takeover lleva años haciendo lo mismo y parece que nadie más se da cuenta de eso en WWE.

Aquí pueden revisar el análisis de la bandita de OTTR de ambos eventos.

NXT Takeover: Philadelphia

Royal Rumble 2018

Si te gustan nuestros contenidos, apoya a OTTR en Patreon!

Neo Blackal

Fanático del Wrestling, Videojuegos y Programas Viejos. Escucho Rock Clásico, Power Metal y sus derivados. Hincha del eterno campeón y Crítico de la Mufa que existe en OTTR.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: