Columna de Opinión Nuevo

WrestlingNotes: Por qué la Lucha Libre Chilena sigue siendo un Circo Pobre?

Eric Bishoff en su calidad de vicepresidente y productor de WCW declaró que: “La controversia trae dinero”, haciendo referencia a su estilo de negocios con el cual potenciaba a la gran competencia que tuvo WWE en los 90’s. Una de las últimas imágenes que recuerdo de Bishoff es ser arrojado a un camión de basura en Raw, debido a que era despedido como GM de la marca. Aquella marca que no pudo destruir y que para colmo tomó todo aquello que había creado y sistemáticamente Vince McMahon humilló en el ángulo de la Invasión.

Parto con esto porque la idea “toda publicidad es buena” es una excusa para que varias marcas hagan cualquier cosa y justifiquen su accionar creyendo que la “están rompiendo”. Roger Stone, mano derecha por años de Donald Trump planteaba entre sus reglas: “Es mejor ser infame, que jamás haber sido famoso” y tiene toda la razón. Como periodista puedo asegurar que el tener pantalla ya sea positiva, como negativa, es una puerta viable para entrar al mundo de la fama.

El tema es que esta premisa solo llega hasta la puerta. Cuando ya se está dentro del “mundillo” debería capitalizar su éxito y así volverte independiente de otros. Generando un autosustento de tu marca.

Si se preguntan de qué va esto y por qué estoy haciendo una charla sobre manejo de medios es debido a lo ocurrido en el programa “Malas compañías”, donde en la sección de Es de Rotos se habló algo de la lucha libre nacional. Los dos “instruidos” comentaristas se enfocaron en que el lugar olía mal y que el espectáculo fue malo. Todo esto sin ningún argumento más que encontraron todo hediondo. Para remate, uno de estos iluminados compara el evento con Wrestlemania (la meca del deporte entretenimiento), comentando que el show nacional tiene mucho que arreglar para estar a la altura de lo hecho en USA.

Vamos por lo básico. Quiero destacar que ambos comentaristas fueron INVITADOS por la organización del evento, es decir fueron como “medio” a pesar de no cubrir la disciplina. Sin mencionar que lo primero que dijeron fue: “La lucha libre es de rotos”. Lo cual en meme suena muy divertido, pero al ser vociferado suena como una actitud clasista y arribista. El andar “roteando” a los demás, en especial con este nivel de argumentos, me parece una falta total de recursos.

Más allá de las apariencias el tema de fondo es como esto genera pantalla. Para Es De Rotos esto no es más que una posible polémica, pero para los fanáticos del wrestling esto debería prender las alarmas. La lucha libre nacional se sigue viendo como un espectáculo pobre, tanto en ideas como en ejecución. Con esto no estoy diciendo que efectivamente sea así, ya que mis pocas experiencias con la disciplina nacional han sido bastante positivas (a pesar de cierto altercado comentado en PPV con OTTR).

Como “analista” de wrestling puedo decir que los luchadores nacionales son bastante decentes y en ejecución no tendrían que envidiarles a sus símiles estadounidenses. Obvio en Chile no hay ningún AJ Styles, pero por algo el fenomenal es único en el mundo. Chile tiene varios wrestlers de exportación y no solo para el mercado latino.

El tema va más por la organización de todo esto. Es ahí donde quiero hacer el enlace a la polémica generada en Malas Compañías. Una empresa, la cual no mencionaremos para no volver a ser gratuitamente insultados por ellos, utilizó los dichos de Es De Rotos e hizo una historia con ello (si es que no estaban ya los comentarios manejados para ello), esto a través de una carta respuesta en donde se aclara la cercanía entre ambas marcas, que no entendían el porqué de los dichos de los comentaristas y que estaban cordialmente invitados para su próximo show.

¿Se acuerdan cuando les dije que no toda publicidad es positiva?

La situación es esta: En el caso que esto haya sido una respuesta sincera al espacio televisivo, dicha respuesta fue por lo bajo blanda. Un ninguneo a todo el wrestling nacional debe tener por lo mínimo una respuesta dentro de los canones de la disciplina, en donde se glorifique al trabajador nacional y se haga un desafío a que vayan a ver su próximo show. Pero esto de rendirse ante aquellos que acaban de insultar tu trabajo y quedar de mendigos de pantalla, pues no es la mejor estrategia.

Ahora si todo esto fue orquestado antes que estos individuos abrieran la boca en la tele, entonces la situación pasa de rojo a carmesí. Las mayores críticas fueron dirigidas a dos puntos: La organización “era penca y rasca”, hasta el punto que se les fue Ariel Levy. “Por algo se les fue Levy”, dando a evidencia un show decadente al que se le arrancan las estrellas. Mientras que por otro lado: “Había más olor a desodorante en el ring que en las gradas”, es un ataque directo y gratuito a los fanáticos. Es decir que si esto fuera Kayfabe dicha empresa habría insultado a sus propios seguidores con tal de llamar un poco la atención.


Con ello quiero llegar al punto más importante de este análisis ¿Por qué estas estrategias hacen que el wrestling nacional siga siendo un circo pobre?

Fácil, cuando estás tan desesperado por vender y generar polémicas pierdes la esencia de tu propio producto. Si estás dispuesto a vender la dignidad de tu marca, dejando que “aliados” insulten con total impunidad tanto a tus seguidores, como a tu trabajo y el de toda tu gente, pues es obvio que así vamos a seguir para atrás. La gente que vea el extracto de Es de Rotos se quedará con que toda la lucha libre chilena es penca y hedionda. Que los fanáticos no se bañan y lo más seguro son puros perdedores, porque es como lo plantean los comentaristas, solo les faltó el: “Son todos vírgenes”.

El creer que “todos hablan de mí, entonces soy popular” es una idea que tenía sentido en los 90’s, cuando ganarte un espacio de fama era difícil y el único medio a destacar era la televisión. De ahí nacen ideas horribles como que David Arquette sea campeón de WCW o Robocop salva a Sting o Triple H disfrazado de Kane se viola un cadáver. Pero que todos tengan los ojos sobre ti para despotricarte no está ni cerca de ser positivo, en especial cuando no eres realmente conocido.

Este tipo de episodios sirven una sola vez y el wrestling nacional ya nos ha hartado de polémicas falsas que no llegan a ninguna parte. La estrategia de en espacios de internet/televisión se hagan movidas para promocionar shows ha demostrado que no funciona, ya que antes de quedar como un momento impresionante la gente ajena al medio lo ve como ridículo y falso.

En especial porque se espera que los desinteresados le hagan seguimiento. Pero en realidad la gente se queda con lo primero que se le dijo. Nadie esperará a que estos tipos vuelvan a contar su súper experiencia en el próximo show de lucha libre. Para el público lo que importa es que la lucha libre es de rotos.

Por último y más triste. La lucha libre chilena necesita de los medios para salir del anonimato y dejar de ser de nicho. Pero para ello no se debe vender por unos cuantos likes y vistas en youtube. Debe trabajar  con los medios especializados, cooperar con generar un negocio sustentable y para ello también se debe abrir ante la opinión y la crítica.


Mientras que el wrestling nacional siga siendo movido por el ego de las organizaciones, el amiguismo y la falta de opiniones externas, seguiremos teniendo un show que en trabajo en el ring está bastante bien, pero como espectáculo sigue siendo un circo pobre.

 

 

Crédito de las fotos: Fanáticos Lucha Libre Chilena